Per aspera ad astra

Bueno, desde hace mucho tiempo he escrito a través de mi blog Centésimo Humano, dedicando horas al estudio de diversas materias y por supuesto, a ayudar a otros a través de lo que he aprendido. Sin embargo, no todo ha sido color de rosa y no todo es tan simple como parece…

Para empezar, tendría que contar cual es mi historia al respecto porque sé que para muchos puede ser de gran ayuda.

El individuo ha luchado siempre para no ser absorbido por la tribu. Pero ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo.

F. Nietzsche.

Mi historia es muy simple. Nací en un país del tercer mundo, en una família ultra-católica y en la época donde más violencia había; eso me enseñó mucho en mi vida ya que tuve que crecer entre malas noticias, un sin fin de problemas, un ambiente hostil y la lejanía de ser huérfano de padres vivos.

En aquellos tiempos y a través de distintos momentos de mi vida, me vi envuelto en muchas situaciones limite, por lo cual, dar y recibir era a la carta o a la orden del día : ¨ Píntelo que yo se lo coloreo y como quiera quiero por que una pelea acaba cuando uno de los dos no pueda levantarse del suelo¨ y en efecto así era, un carnaval de puñetazos, ensalada de patadas y un postre de tortazos.

Muchos hoy día consideran esto una salvajada y sí, puede ser, pero en aquellos días no era así, la ley de la selva amigos míos, un viaje a lo intrépido de la esencia misma del ser humano.

 Aquel que tiene un «porqué» para vivir se puede enfrentar a todos los «cómos»

F. Nietzsche.

Bueno, volviendo al lío, me vi en tantos problemas límite que más de una vez me vi muerto, aun así, termine viviendo en la calle por cosas de la vida. Estando allí, en la calle, conocí un código ético bastante interesante y que aun a día de hoy aplico: si tienes una deuda págala y no le quites a otro lo que comparte contigo, si te dan un secreto consérvalo, si tienes que luchar hazlo hasta quedar sin aliento así como defender al mas débil es tu deber, no hagas daño a nadie si lo puedes evitar y estudia sobretodo que el conocimiento es lo único que te saca del agujero en el que estes.

Considerablemente esto me mantuvo vivo, el no romper estas normas básicas y me gané el respeto de muchos que hoy no están aquí, pero bueno, rompieron su propio código; lo cierto de todo esto es que siempre seguí estudiando y me esforcé por un futuro mejor porque no tenía otra opción, siendo que me gradúe con honores cuando estudié comercio internacional y luego seguí con ingeniería que no terminé, pero bueno, no todo en la vida se puede tener y ahí aprendí que el tiempo con los hijos es fundamental y en lo posible es mejor no desperdiciarlo en otras cosas; al final todos somos hijos de alguien.

Todo lo que se hace por amor, se hace más allá del bien y del mal

F. Nietzsche.

Así pasaron los años y lo que aprendi en mi vida militar se vio en lo demás. Entiendo que tuve padres poco ortodoxos: un teniente guerrero, una persona que la vida me puso en frente y un perro, sí, un perro o más bien una perrita pitbull.

Después de todo esto, me di cuenta que con lo que me había sucedido era para estar en las drogas pero no, hice la mejor versión de mí mismo, porque es lo que más he amado, mi propia vida y quien no lo quiera aceptar debería revisar sus prioridades, en fin.

Siempre le he visto el lado positivo a todas las situaciones y cuando no lo tiene, busco una solución al problema y ya está, sin historias ni reproches. He podido ayudar a través de mi experiencia a otros a no dejarse pisar de nadie, lógicamente sin entrar a lo físico sino en los planos más sutiles, así como también a darle coraje a las personas que lo necesitan cuando están débiles y no tienen a nadie a quien acudir.

No es fácil vivir la vida en primera persona como me sucedió a mi y me disculpo si parece que sea algo ególatra el escrito pero no tengo mas referencias en este sentido que mi propia experiencia porque para hablar de esto a través de los ojos de otros habrá tiempo. Solo me gustaría que alguien más pudiera ver con mis ojos la vida y sé que muchos de vosotros estáis en una situación limite, estáis agobiados con la prankdemia, otros tantos estáis al borde de un ataque de nervios por tantas situaciones que no podéis controlar y solo quiero pedirles una cosa: denle su mejor versión de ustedes a la vida, aunque estén agobiados vayan y abracen a alguien y sobretodo sonrían a todo el que puedan, verán como poco a poco el mundo interior cambia y el exterior también.

Así terminan las cartas de un loco enamorado de la vida con todos sus matices.

Juan Pix.

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